26 noviembre 2009

Educación e inserción internacional, las claves

En un artículo breve en La Nación, un economista de Baffin Consultores postula que para conseguir un crecimiento económico sustentable, Argentina debe apostarle a la educación:
La educación está en crisis. No hay país hoy exitoso que no haya hecho un formidable esfuerzo en educación y acumulación de capital humano... La Argentina ha decidido autorrelegarse al optar por ir en el sentido contrario al que avanzan la mayoría de las economías del mundo y de la región.
Ver artículo completo aquí.

19 noviembre 2009

La educación como prioridad política

La Nación recientemente publicó un artículo de opinión por Jason Beech, Director de la Escuela de Educación de la Universidad de San Andrés, sobre la noticia de que en Londres están considerando cerrar escuelas que no cumplen con expectativas de desempeño.

Vale la pena resaltar el cándido contraste que hace Jason entre la flexibilidad del sistema educativo británico y la rigidez del argentino:
"...en la Argentina seguimos atados a un sistema de gobierno burocrático perimido, en el cual los directivos y docentes están sujetos a normas burocráticas que muchas veces entorpecen su accionar, los controles de calidad no funcionan, los alumnos están segregados por nivel socioeconómico y el propio Estado discrimina dándole menos a los que más necesitan."
El artículo completo se encuentra aquí.

27 septiembre 2009

La educación pública y la privada, cada vez más lejos

Cuando se mide lo que aprenden los chicos, las escuelas públicas y las escuelas privadas en la Argentina parecen estar cada vez más lejos, separadas por una distancia que también diferencia a algunas provincias de otras y que no cede a pesar de la inversión del Estado en educación.

Nota completa en La Nación de hoy.

09 agosto 2009

La Argentina tiene menos días de clase que Brasil, Chile y México

Entre varios estados afectados por la gripe A, la Argentina no sólo constituye uno de los países con menor cantidad de jornadas educativas fijadas por ley (180 días), sino además el que más clases perdió en lo que va del año por este motivo y algunos conflictos gremiales.

Nota completa en La Nación de hoy.

24 julio 2009

La información que aportan las evaluaciones en EIC


¿Qué información nos aportan las evaluaciones que realizamos en Educar, Integrar, & Crecer?

¿Desde qué enfoque metodológico evaluamos los aprendizajes de los niños?

El sistema de estándares de aprendizaje con el cual trabajamos en el Programa de Apoyo Escolar elaborado e implementado por Educar, Integrar, & Crecer nos ha permitido diseñar un currículum que posibilita la evaluación periódica de los niños que concurren a nuestro centro.

Estas evaluaciones nos brindan información concreta y sistemática acerca del nivel de desempeño alcanzado por los niños en el aprendizaje de los contenidos del área de Matemática y Prácticas del Lenguaje definidos por los estándares.

¿Qué características tuvo la primera evaluación?

En la primera evaluación aplicada decidimos medir el nivel de aprendizaje de los niños con respecto a contenidos centrales de estas áreas sobre los cuales vamos a trabajar durante todo el año.

Algunos de estos contenidos, al momento de la aplicación (mes de mayo de 2009), ya habían comenzado a ser trabajados a través de las diferentes metodologías de enseñanza que desarrollamos en nuestro programa. Otros, serán abordados en los meses sucesivos. En este sentido, no solamente evaluamos el currículum implementado en el primer período sino que también buscamos obtener información sobre el nivel de aprendizaje previo con el que cuentan los niños por el hecho de concurrir a las escuelas.

¿Cómo diseñamos los instrumentos de evaluación?

Para poder discriminar claramente todos estos datos, las evaluaciones fueron estructuradas de la siguiente manera. Tanto para Matemática como para Prácticas del Lenguaje, diseñamos instrumentos organizados en torno a estándares correspondientes a diferentes bloques de contenidos. A su vez, para cada uno de esos estándares seleccionamos indicadores. Los indicadores fueron además especificados de manera tal de poder elaborar ítems que midieran el nivel de aprendizaje en contenidos sumamente puntuales. Para obtener esta información, los ítems de cada contenido presentaron diferentes niveles de dificultad. Por ejemplo:

Año: 4° grado

Área: Matemática

Bloque: Numeración

Estándar: Resolver problemas que impliquen usar, leer, escribir y comparar números

hasta el orden de los 100.000.

Indicador: Explorar las regularidades de la serie numérica oral y escrita para leer y

escribir números convencionalmente hasta el orden de los 100.000.

Contenidos específicos evaluados:

  1. Reconocer el valor posicional de una cifra en números de 4 dígitos

Consigna: ¿Cuánto vale la cifra subrayada? Elegir la opción correcta.

- Ítem de dificultad baja:1.041 Vale: 1-10-100-1000

- Ítem de dificultad media: 2.362 Vale: 2-20-200-2000

- Ítem de dificultad alta: 4.660 Vale: 6-60-600-6000

2. Reconocer la escritura convencional de números hasta 100.000

Consigna: señalar el número dictado.

- Ítem de dificultad baja: 20.081- 218- 2.081- 28 (dictado: 218)

- Ítem de dificultad media: 3.261- 326- 1.326- 10.326 (dictado: 1.326)

- Ítem de dificultad alta: 2.028- 228- 20.280- 20.028 (dictado: 2.028)

¿Cómo analizamos los resultados de las evaluaciones?

Esta estructura de los instrumentos nos aporta información plausible de ser analizada desde varios ángulos:

a) Discriminar, al momento de la aplicación, el nivel de desempeño de cada alumno y de cada grupo para cada uno de los bloques evaluados.

b) Comparar, a lo largo de las tres evaluaciones anuales, los niveles de desempeño de cada niño y de cada grupo. Para posibilitar esta comparaciones, la segunda evaluación repetirá la selección de estándares, indicadores, contenidos y niveles de dificultad del primer instrumento y tendrá una segunda parte que permita medir los aprendizajes logrados en los nuevos contenidos enseñados durante el período siguiente. Aplicando la misma lógica, la última evaluación estará estructurada en tres partes, para poder comparar los resultados obtenidos en la primera y segunda y, a su vez, brindar información sobre los niveles de desempeño alcanzados al finalizar el trabajo anual. Esta última parte define el punto de partida para el proceso de evaluación del ciclo 2010.

c) Diferenciar los niveles de desempeño alcanzados por los niños en aquellos contenidos ya trabajados en el marco del Programa de Apoyo Escolar de los logrados con respecto a aquellos para los cuales aún no recibieron oportunidades de aprendizaje dentro del programa.

¿Qué información obtuvimos a partir de esta primera evaluación?

- En términos generales, pudimos comprobar que la mayoría de los niños que concurren al programa presentan una brecha importante con respecto al nivel esperado en el aprendizaje de los contenidos mínimos que el sistema educativo formal -tanto a nivel nacional como jurisdiccional- define para cada grado escolar. Esta conclusión incrementa nuestro desafío de brindar oportunidades de aprendizaje para una educación de calidad en sectores desfavorecidos.

- Identificamos, a nivel individual, qué niños se ubican en el nivel más bajo de desempeño y cuáles en el más alto. A partir de esta información pudimos implementar estrategias particulares para atender dicha diversidad, tanto en la elaboración de instancias de apoyo específicas para los niños con mayores dificultades con respecto a la media, como actividades de un más alto desafío cognitivo que permiten seguir potenciando las posibilidades de aprendizaje de aquellos más avanzados.

- En la comparación de los resultados de cada grupo, observamos que también se presentan diferencias: algunos grupos tienen más porcentaje de niños en los niveles medios y altos con respecto a la media, mientras que otros presentan la situación inversa. Este dato nos permite ajustar las propuestas de enseñanza según las características de cada grupo.

- Los datos reflejaron notables diferencias en los niveles de desempeño logrados por los niños en aquellos estándares ya trabajados dentro del programa con respecto a los que todavía no fueron abordados. Hacemos una doble lectura de este aspecto. Por un lado, observamos el bajo impacto que tiene en esta población la educación recibida dentro del sistema de educación formal (los contenidos involucrados en los estándares que aún no habíamos trabajado sí lo habían sido en las escuelas a las que concurren nuestros alumnos). Por otro lado, comprobamos que tanto la concepción y organización pedagógicas de nuestro programa como las diferentes estrategias didácticas que utilizamos hacen posible un mejor aprendizaje en los niños.


Prof. Flavia Caldani

Asesora Pedagógica del Centro de Apoyo Escolar

EIC –Argentina-

17 julio 2009

Robots reemplazando maestros, ¿la educación del futuro?

A través de Guy Kawasaki llegué al artículo que hoy comparto.

Educación y tecnología en un tema sin dudas polémico.

Los invito a leerlo... y opinar!

Robots Could Replace Teachers
, escrito por Robin Lloyd.

06 julio 2009

Evaluar para crecer

En Educar, Integrar & Crecer tenemos un Centro de Aprendizaje Estudiantil (CAE) en el que ayudamos a niños en situación de vulnerabilidad social con sus tareas escolares para favorecer su rendimiento escolar, y planificamos y desarrollamos actividades para el aprendizaje de conocimientos y competencias en Prácticas del Lenguaje y Matemática. Trabajamos con niños que se encuentran en situación de extrema pobreza, muchos de ellos con problemas de atraso en las capacidades cognitivas (de aprendizaje) producto de la situación de pobreza en la que viven. Estas limitaciones se manifiestan en su bajo rendimiento académico en la escuela que antecede al fracaso escolar temprano. Nuestra misión claramente refleja la idea de involucrar a jóvenes en la educación de estos niños a través de un programa de voluntariado que ofrece capacitación y posibilidades concretas de trabajo con niños. Esto nos plantea un doble desafío: por un lado, implica tomar decisiones sobre las mejores prácticas educativas para favorecer el aprendizaje de nuestros alumnos, y por el otro la necesidad de transmitir a nuestros jóvenes voluntarios claramente lo que podemos hacer, cómo lo podemos hacer y cómo vamos a evaluar si estamos haciendo las cosas bien.

Creemos en la importancia de realizar un trabajo sistemático y organizado en relación con los contenidos que vamos a enseñar. Por eso hemos desarrollado un sistema de estándares de aprendizaje que llevamos adelante desde un equipo pedagógico altamente comprometido con el derecho de nuestros niños a recibir educación de calidad. Todos los que trabajamos en EIC, sus fundadores, coordinadores, asesores pedagógicos y psicólogicos, y voluntarios, damos lo mejor de nosotros y nos capacitamos permanentemente para que estos niños progresen en sus aprendizajes. Los estándares de educación, además de prescribir claramente los contenidos y procedimientos a enseñar, nos permiten organizar y definir nuestras acciones pedagógicas, y evaluar periódicamente el progreso de nuestros alumnos.

En el mes de mayo hicimos la primera evaluación estandarizada de Prácticas del Lenguaje y de Matemática. Evaluar es la manera de saber si los chicos están adquiriendo los conocimientos y habilidades que nos proponemos en los estándares, y poder determinar en qué nivel de desempeño se encuentra cada uno. Las evaluaciones se diseñan teniendo en cuenta: los indicadores y contenidos específicos que definen cómo se demuestran los aprendizajes.

¿Qué verificamos con estas primeras evaluaciones? Concretamente: el porcentaje de alumnos que se encuentra en cada nivel de desempeño (bajo, medio o alto) en Prácticas del Lenguaje: lectura, escritura, reflexión sobre el lenguaje, y en Matemática: sistema de numeración, y operaciones; cuáles son los contenidos específicos en los que se presentan mayores dificultades y cuáles son los que muestran un mejor desempeño de los alumnos; determinamos en qué nivel de desempeño se encuentra cada alumno con respecto a cada uno de los estándares evaluados y qué indicadores y contenidos lo especifican. Así, podemos por ejemplo, comprobar que los niños de 3° año que tienen un nivel de desempeño bajo en numeración no logran reconocer el valor posicional de una cifra (indicador específico para el estándar propuesto en ese caso); o que muchos de los niños de este mismo grupo (3° año) tienen un nivel de desempeño bajo en reflexión sobre el lenguaje porque no logran escribir textos de manera alfabética. Una vez realizadas y corregidas todas las evaluaciones hacemos un informe detallado que nos permite decidir las acciones a realizar para mejorar los aprendizajes en cada caso, detectar los contenidos que requieren una mayor capacitación de los educadores y determinar posibles causas en los desempeños insuficientes o pobres. Esta información tiene una enorme importancia para revisar estrategias de enseñanza, adecuar las actividades, mejorar nuestras prácticas, monitorear cómo progresa cada niño y crecer como organización.

02 julio 2009

Mini-emprendedores

Habiendo co-fundado una organización de jóvenes para trabajar en mejorar la calidad de la educación en Argentina, siempre consideré que mis colegas de EIC y yo éramos emprendedores sociales bastante precoces. Cuando empezamos con la idea de EIC, tres de los cuatro miembros fundadores no habíamos terminado la universidad todavía.

Hace unas semanas, sin embargo, escuchaba sentado mientras un niño de 10 años me contaba a mí y a otros colegas míos cómo planeaba lanzar un sitio de "social networking" para su clase para mejorar el desempeño suyo y de sus compañeros. Lo que hacía más sorprendente el momento aún era que este niño provenía de una de las escuelas más desfavorecidas en Washington, DC, en uno de los barrios más carenciados. Y lo que me impresionó aún más es que no estaba solo, sino que después de él presentaron cuatro más niñas y niños, no mayores de 15 años, con ideas y proyectos igual de innovadores. Para el final de las presentaciones quedé completamente anonadado.

Tuve esta gran oportunidad gracias a que fui convocado por una iniciativa de Ashoka para servir como jurado. Youth Venture, que es el nombre de la iniciativa en Estados Unidos, busca promover el desarrollo de emprendedores sociales jóvenes (de 12 a 20, aunque a veces hay excepciones como el niño que mencioné antes), dándoles capital semilla de hasta $1,000 para implementar una iniciativa que beneficie a la comunidad, que sea sustentable y que sea liderada por su emprendedor--entre otras cosas. Youth Venture ayuda a estos pequeños emprendedores dándoles no sólo su capital inicial, sino ofreciéndoles asistencia técnica en el diseño de sus planes de negocios, sometiéndo las mismas a paneles de jurados como el que yo integré para que los emprendedores reciban retroalimentación sobre su idea y conectándolos a una red de otros emprendedores similares. Lo mejor de todo es que esta iniciativa también se encuentra disponible en Argentina, bajo el nombre de Avancemos.


Al terminar la sesión con los emprendedores me di cuenta de algo, bastante obvio quizás en retrospectiva pero completamente ignorado en la forma en la que organizamos nuestros sistemas educativos. Mi "sorpresa" ante un niño de un contexto desfavorable presentando un excelente emprendimiento no nace sino de un acostumbramiento con la forma en la que nuestro sistema se asegura que los más pobres reciban la educación de menor calidad, y por lo tanto, obtengan los peores resultados. Sin embargo, lo que presencié en Youth Venture no tendría por qué sorprenderme. Claramente, estos niños no carecen de espíritu emprendedor. Con suficiente apoyo--en este caso, los jóvenes prepararon sus planes de negocios con la asistencia de miembros del staff de Youth Venture y de la prestigiosa consultoría Booz Allen Hamilton, quienes generosamente donan su tiempo para este proyecto--estos niños pueden alcanzar resultados similares, sino mejores, a los de sus pares más beneficiados económicamente. Pero todavía la mayoría de los pobres en nuestro país, como también en los Estados Unidos, asiste a las peores escuelas, tienen los peores docentes y no sorpresivamente, se desempeñan peor que ningún otro grupo.

Es momento que subamos nuestras aspiraciones para los niños más pobres de nuestro país, equipándolos con las mejores escuelas, los docentes más eficientes, y asegurándonos que obtienen el mismo desempeño que sus pares más ricos. Si un niño de 10 años puede diseñar un sitio de "social networking", nosotros deberíamos tener que poder al menos hacer esto.

29 junio 2009

Los países con mejores escuelas ¿crecen más económicamente?

Hoy día parece que todos repiten que la educación tiene que ser de calidad. Pero ¿Qué significa exactamente tener una educación "de calidad"? Y ¿Qué beneficios trae esto?

Esta mañana mi jefe me pasó un artículo periodístico que resume un paper un tanto más académico ya bien conocido en círculos de política pública en Estados Unidos que ofrece algunas respuestas a estas preguntas. El paper, y el artículo que lo resume, dicen lo siguiente: si tomamos el desempeño de los alumnos de un país en las pruebas internacionales que se hacen en matemática, lectura y ciencia, podemos ver que los países que sacan mejores notas en estos exámenes tienen mayor crecimiento económico; si, en cambio, tomamos solamente los años que los niños pasan en la escuela, no parece haber una relación clara entre tener más educación y crecer más rápidamente. Para hacerlo todavía más claro: aumentar los años de escolaridad sin hacer que los niños aprendan más matemática, lectura y ciencia, no nos va a llevar a crecer más como país. (Ver el gráfico abajo).


Muchos dirán que la calidad de la educación no pasa sólo por aprender más matemática, lectura y ciencia, y otros que la función de la educación no es sólo aumentar el crecimiento de un país. Mis respuestas a estas dos observaciones son: sí y sí. Es verdad, hacer que un chico aprenda más y mejor no pasa sólo por hacerle saber más matemática, lectura y ciencia, sino también por hacerlo sentir a gusto con sus docentes y pares, motivarlo a que dé lo mejor de sí, ayudarlo a ser creativo y a pensar críticamente. Pero también es verdad que estas materias son fundacionales: si uno no sabe leer y escribir bien, o no puede sumar o restar números simples--y los resultados de las pruebas internacionales y regionales en las que partició la Argentina muestran que una gran parte de nuestros alumnos no pueden hacer estas cosas mínimas--mucho menos van a poder alcanzar estas cosas adicionales que queremos fomentar en ellos. Y también es verdad que si bien la educación tiene muchos beneficios, aumentar las ganancias de quienes tiene mejor educación y--a su vez--hacernos crecer como país es lo que al final del día ayudará a los sectores más postergados a escapar de la pobreza.

Supongo que algunos dirán que mientras esta relación entre educación de mejor calidad y mayor crecimiento se da en los países desarrollados, no es tan así en los que están en vías de desarrollo. De hecho, lo opuesto es cierto. El estudio señala que es en los países en vías de desarrollo donde esta relación es más estrecha. Supongo también que algunos dirán que esto no se aplica en América Latina, pero un nuevo estudio por los mismos autores, basado íntegramente en la región confirma el mismo hallazgo. En breve, no hay realmente excusas para hacer la vista gorda a estos hallazgos.

Especialmente en un país como la Argentina, en el que la gran mayoría de los niños va a la escuela primaria y un porcentaje alto y creciente está asistiendo al colegio secundario, el gran desafío que enfrentamos no es ni gastar más en educación, ni subir los salarios docentes, ni construir escuelas con mayores recursos--tristemente, tres temas que dominan los debates sobre educación en nuestro país. Estas acciones son importantes, pero solamente si hacen que nuestros niños aprendan mejor. La verdadera pregunta que nos debemos plantear es cómo asegurar una educación que aumente el desempeño de nuestros alumnos en materias básicas y así fomente nuestro crecimiento económico como país. Este debe ser nuesto eje de partida y el norte verdadero para toda política pública educativa.

22 junio 2009

Creatividad, ¿cuál es el rol de las escuelas?

A través de El Blog de Método llegué a esta ponencia de TED a la que -si bien expuesta hace ya tres años- creo que vale la pena dedicarle unos minutos (lamento no haber encontrado subtítulos en español!).





Con humor envidiable Sir Ken Robinson comparte su opinión acerca del sistema educativo y el rol que este debería tener en cuanto al desarrollo creativo de los niños.